El perdón es una de las enseñanzas más poderosas y, al mismo tiempo, más difíciles de la vida cristiana. Cuando alguien nos hiere, la herida queda grabada y el resentimiento empieza a crecer como una raíz amarga que enferma el alma, las relaciones y hasta el cuerpo. Jesús fue muy claro al respecto: si no perdonamos a los hombres sus ofensas, tampoco nuestro Padre nos perdonará a nosotros (Mateo 6:15). No es un consejo opcional; es un mandato de vida.

La Escritura nos ordena en Colosenses 3:13: «Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros». Fijate bien en la medida: el perdón que debemos dar es el perdón que recibimos de Cristo. Él nos perdonó todo cuando nada merecíamos. Perdonar no es justificar lo que nos hicieron ni olvidar por decreto; es una decisión de obediencia que nos libera primero a nosotros. El rencor encarcela a quien lo guarda, no a quien lo provocó.
En esta enseñanza, el pastor evangélico José Manuel Sierra nos muestra cómo el perdón sana heridas profundas y restaura relaciones rotas, con ejemplos bíblicos como José, Pedro y la mujer adúltera. Descubrirás que perdonar de corazón es la demostración más genuina del evangelio y el camino hacia la libertad espiritual. Mira el video completo:
Video: «El perdón que libera tu alma y restaura tu vida» — Pastor José Manuel Sierra, enseñanza evangélica sobre el poder del perdón.
Aplicación para hoy
Hoy, nombra en oración a esa persona que te cuesta perdonar y dile a Dios: «Señor, de la manera que Cristo me perdonó, yo también decido perdonar». Da el primer paso de obediencia y deja que Él sane tu corazón.
